Lc 5,1-11 - Kardiognosis

Vaya al Contenido

Lc 5,1-11

Lectio Divina > Evangelio según san Lc
«En tu nombre echaré las redes»
Lc 5,1-11
Pbro. Dr. Julio César Saucedo Torres
1. Lectio: ¿Qué dice el texto?
Lucas menciona un rasgo característico para presentar la actividad de Jesús: él se ha subido a la barca de Simón. Justamente, este acto quiere dar a significar que Jesús se ha subido a la «cátedra» para enseñar a las personas que manifiestan su deseo por la Palabra de Dios. Mientras tanto, Pedro después de un trabajo estéril, se encontraba con los demás pescadores lavando las redes; había ya concluido su jornada. Mas Jesús, le pide volver a «echar las redes» al lago. Pedro tenía miles de motivos para rechazar la palabra de Jesús, porque él era un profesional en su trabajo, y sabía que la noche y no el día es el mejor momento para pescar; por eso, le expresa: «Maestro, hemos trabajado toda la noche y no hemos pescado nada».
Sin embargo, las palabras de Jesús son provocadoras porque Pedro ha de “jugarse” su fama de pescador. Desde este contexto, se puede entender la responsabilidad que delega en Jesús: «en tu nombre, echaré las redes». Si las redes vuelven vacías, la responsabilidad será de Jesús; por eso, después de la gran cantidad de pescados, Pedro reconocerá aquella incredulidad que adornaban sus palabras, justamente cuando pronuncia: «Apártate de mí, Señor, porque soy un pecador».

2. Meditatio: ¿Qué me dice el texto?
El texto concluye con una invitación de Jesús a Pedro: «no temas»; son palabras que ya habían aparecido con anterioridad: cuando el ángel se dirige a Zacarías («No temas Zacarías, porque tu petición ha sido escuchada» Lc 1,13), a María («No temas María, porque has hallado gracia delante de Dios» Lc 1,30) y a los pastores («No teman, pues les anuncio una gran alegría» Lc 2,10); y ahora en el texto, estas palabras aparecen ya no en boca de un ángel sino en Jesús mismo: «No temas. Desde ahora serás pescador de hombres» (Lc  4,10). Como se puede apreciar, el hilo conductor de esta expresión consiste en abrir el corazón para comprender la novedad que presenta Dios en su Hijo. También el Señor nos dirige estas palabras, «no temas»: No temas abrir tu corazón a su misericordia, no temas arriesgar tu vida en el anuncio del Evangelio, no temas ser honesto desde lo más simple y cotidiano, no temas ser un buen padre en la fidelidad a tu esposa y en la educación de tus hijos. ¡No temas!

3. Oratio: ¿Qué me hace decir el texto?
También como Pedro, en tantas ocasiones hemos vivido momentos de trabajo infecundo. El cansancio aqueja nuestras manos vacías, mientras que la vergüenza, por tantos fracasos, se va apoderando de nuestro rostro. Tenía miles de motivos para negarme a tirar las redes de nuevo, pero con tu mirada me diste la principal razón para volver a creer y hacer del trabajo una vocación fecunda. Sin tantas palabras y con un reproche en la boca te dije: «En tu nombre echaré las redes». Con ello, tuve que renunciar a mi orgullo herido y a todas aquellas seguridades que eran un inútil vendaje.
¡Señor, aléjate de mí! Son las primeras palabras que brotan de un corazón que se reconoce pecador, que sabe de sus límites; pero que en su dolor se arrodilla para proclamarte su Señor, porque sabe que no hay pecado que sea más grande que tu misericordia. Ayúdame a reconciliarme contigo, como lo hiciste con Pedro, para que día a día, eche las redes en tu nombre con obras enraizadas en tu amor. Amén.
Copyright 2013-2019
Kardiognosis
Regreso al contenido