"El óbolo de la viuda": Mc 12,41-44 - Kardiognosis

Vaya al Contenido

"El óbolo de la viuda": Mc 12,41-44

Comentario al Evangelio
Publicación Mensual
Semanario
Desde la Fe
Arquidiócesis de México
Sección:
Comentario al Evangelio
Pbro. Dr. Julio César Saucedo

El texto lo podemos comprender en tres cuadros que, a continuación, explico:
1. El culto hipócrita de los escribas.
En el primer cuadro aparecen los escribas, intérpretes expertos de la Ley. Su horizonte religioso es fotografiado paradójicamente bajo una perspectiva teatral: para ellos importa más la mirada de los hombres que la de Dios. Por eso, Jesús expresa un juicio bastante severo bajo el imperativo «cuídense». Justamente, esta hipocresía contradice el doble mandamiento del amor (Dios y el prójimo): ellos anulan la Palabra de Dios con la tradición humana para su propio beneficio.

2. El óbolo de la viuda pobre.
Jesús está sentado en el atrio del templo, lugar en el que podían acceder las mujeres. Allí se encontraba la «estancia del tesoro». Según el biblista Gianfranco Ravasi, se colocaban trece cajas en forma de embudo en las que se versaban las limosnas para el templo. En la praxis, un sacerdote recibía el óbolo y, antes de versarlo, proclamaba la cantidad de la suma. Obviamente, entre más se diera, se mostraba públicamente que la persona era bendecida por Dios, pero sobre todo, era la proclamación de la propia justicia–santidad. En ese contexto es donde aparece esta humilde mujer que, en lo secreto coloca dos moneditas de escaso valor, pero que para la mujer lo eran todo.

3. La viuda es anticipación de Cristo
Jesús, según el evangelista Marcos, está en esa proximidad de entrar en el camino de la Pasión y Muerte; y justamente, la viuda es figura de la anticipación total de lo que hará Cristo en la Cruz. En efecto, como la viuda ha hecho un verdadero sacrificio de sí misma, así también Jesús ofrecerá su vida. El mensaje es claro: el encuentro con Dios no se realiza mediante ritos externos, sino a través de gestos sencillos, silenciosos, imperceptibles; expresiones del amor total a Dios quien se hace reconocible en el rostro del hermano.

Copyright 2013-2019
Kardiognosis
Regreso al contenido