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"El mandamiento más grande": Mc 12,28-34

Comentario al Evangelio
Publicación Mensual
Semanario
Desde la Fe
Arquidiócesis de México
Sección:
Comentario al Evangelio
Pbro. Dr. Julio César Saucedo

La pregunta del escriba sobre «¿cuál es el mandamiento más importante?» no es superficial, dado que había en ese tiempo cerca de 613 preceptos; y las escuelas rabínicas discutían sobre la jerarquía de los mismos: ¿cuál es el más importante? La respuesta de Jesús une dos pasajes del Antiguo Testamento: el primero inicia con la expresión célebre llamada «Shemá» (Escucha), ubicado en el capítulo 6 del libro del Deuteronomio; el cual, era recitado por el judío tanto en la mañana como en la noche. Este texto bíblico era de suma importancia porque se había comprendido que era un himno de amor exclusivo, un acto de fe total al Dios de la Alianza. El otro texto está ubicado en el capítulo 19 del libro del Levítico que, colocaba como regla de oro el amor al prójimo. Si notamos, esta unión realizada por Jesús compromete toda la existencia hacia Dios y hacia el hermano, como expresa el biblista Gianfranco Ravasi: «El enamorado no lo es solamente por la mañana o por la tarde o cuando está con la persona amada: lo es siempre, sustancial y constantemente, integral y totalmente».
Por eso, ante esta profundidad en la respuesta de Jesús, el escriba culmina diciendo: «Muy bien, Maestro; con razón has dicho que Él es uno sólo y que no hay otro fuera de Él, y amarlo con todo el corazón, con toda la inteligencia y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a sí mismo vale mucho más que todos los holocaustos y sacrificios».
El filósofo ruso Vladimir Soloviev decía que «el amor es la única realidad que integra a toda la persona», es decir, que la persona se realiza en el amor como amor; y con ello, afirmaba que, «el cisma [lo que divide] del amor es la fatal consecuencia del pecado». Que el Señor nos conceda su gracia para amarlo comprometidamente día a día, y cambiar nuestra mentalidad, para reconocerlo y asistirlo en el hermano, especialmente en aquel que sufre.

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